También cabe resaltar que la fachada principal cuenta con una escultura de un dragón que cae a manos de San Jorge – el santo patrón de Cataluña que es conocido como Sant Jordi en catalán. Así Gaudí pudo incluir una referencia sutil a su propia herencia catalana de la cual estaba tan orgulloso.
EL PALACIO EPISCOPAL, ASTORGA gusto, Gaudí supo diseñar un palacio que es más reminiscente que un castillo de cuento de hadas desde fuera. Incluso utilizó granito gris obtenido en una localidad cercana para que el edificio se integrara mejor en la arquitectura local. El aspecto que más resalta es, sin lugar a dudas, el pórtico de entrada, caracterizado por tres arcos impresionantes( una característica típica de la futura obra de Gaudí). Por muy intimidante y abrumador que sea desde fuera, el interior del edificio está decorado de una manera más elegante que refleja mejor la naturaleza religiosa del palacio.
Foto de Richard Wade
El palacio episcopal de Astorga es la segunda de las dos obras de Gaudí en Castilla y León y la última obra de Gaudí que se construyó fuera de Cataluña. Después de un incendio de 1886 que destruyó el antiguo palacio episcopal, el obispo de Astorga nombró a Gaudí como arquitecto principal que dirigiría el rediseño y la reconstrucción del edificio.
Desde 1962, el palacio ya no se utiliza como residencia del obispo( su función inicial) y en su lugar el edificio alberga el
Museo de los Caminos, en el que se puede aprender más sobre la historia del Camino de
Santiago.
Inspirándose en el arte gótico medieval, aunque adaptándolo a su
5 IG @ barcelona. travelers