Paseando por las ciudades imaginarias | Page 9

definitivamente... interesante.
20 / 10 / 1842 – Olomouc
Hace casi dos meses desde la primera eclosión y ya nace la segunda generación. Es patético y me siento un poco sentimental, pero ahora ¡ Al grano! Me di cuenta de algo especial en su ciudad. Cuando hice las mediciones, lo más precisas que pude, al principio pensé que era un error. Pero la medición es correcta. Sus calles fueron construidas con los números áureos. La longitud a es el ancho de la casa y b es la longitud de la calle. Aunque las viviendas disminuyen en la periferia de la ciudad, la calle hace lo mismo y esta proporción se mantiene en todas partes. Es muy interesante, pero por desgracia en mis dibujos es irreconocible. La verdad es que no sé de dónde pueden tener este conocimiento. Aunque, ahora puedo pensar en una relación entre este índice y las conchas, que les puse ahí. Pero aún así, toda esta información, el conocimiento- es un misterio para mí...
23. 10. 1842- Olomouc
Estoy empezando a preocuparme. Temo. Este no es mi único trabajo sobre este tema. Oficialmente yo trabajo en el cruce de los guisantes y las judías. Nadie sabe de mi experimento- de mis honos y poco a poco me doy cuenta de que son una parte importante en mi corazón. Cuando pienso que debo entregarlos para la observación y la investigación, me duele el corazón. Siento dolor físico. Estoy harto de mí mismo. Hoy llegué a esta conclusión. Debo darles libertad. Al igual que los pollos vuelan del nido y vuelan a otra parte. Como un niño que deja a los padres para seguir desarrollándose y crecer, yo tengo que soltarlos en libertad. Darles la libertad y la oportunidad de crecer. Cuando termine de escribir este apunte, cogeré su hermosa ciudad y los trasladaré a la más cercana( pero todavía muy remota): el estanque en Poděbrady. Esto está muy lejos, pero por mis hijos lo podré soportar, sólo para no tener que sufrir en el futuro. Se desarrollarán, su magnífica ciudad crecerá y lo que sé que es posible es que esto alguna vez nos sorprenderá a la civilización, totalmente desconocido pero no completamente ajeno. Bueno, a mí no, en ese momento yo ya no estaré aquí. Y me iré con mi secreto a la tumba. Nunca