Paradigmas Vol. 4, No. 2 | Page 32

Schnettler & Raab
darse que la calidad de las grabaciones pueda ser perjudicial para los propósitos analíticos. Puede haber partes interesantes del video que no sea posible seleccionar para un análisis adicional debido a, por ejemplo, problemas de grabación( una mala elección de la perspectiva, problemas técnicos, fallas en el enfoque de la cámara, personas tapando la imagen, etc.). Más allá de estas restricciones prácticas obvias, el problema metodológico de resolver qué constituye la unidad de análisis y la forma de asegurar un equilibrio entre el engorroso microanálisis y una visión general del conjunto de datos en su totalidad siguen siendo preguntas abiertas para futuros debates metodológicos.
Naturalidad
A diferencia, por ejemplo, de los diseños de investigación que utilizan al video dentro de ambientes experimentales o situaciones artificiales( Mittenecker, 1987), el análisis interpretativo del video prefiere datos“ naturales” y situaciones sociales que no hayan sido diseñadas especialmente para una investigación. Las situaciones artificiales o entornos cuasi-experimentales solo se pueden utilizar en algunos casos limitados como, por ejemplo, en el estudio del uso de la interacción con los nuevos dispositivos técnicos( Finn, Sellen, & Wilbur, 1997; Luff et al., 2007). Estos“ datos naturales”, sin embargo, no son idénticos a los datos encontrados por los científicos naturales. Todos los analistas de video coinciden en el carácter interpretativo de sus datos; así, por datos naturales queremos expresar que las grabaciones son realizadas en situaciones afectadas lo menos que sea posible por los investigadores( Silverman, 2005). Es decir, nos referimos a los datos recogidos cuando las personas estudiadas actúan, se comportan y se dedican a sus actividades como lo harían si los científicos sociales no estuviesen observándolos o grabándolos. No hay duda de que la mera presencia de la tecnología de video puede ejercer alguna influencia en la situación que se está grabando, a la cual comúnmente se la denomina reactividad( Laurier & Philo, 2006; Lomax & Casey, 1998). No obstante, muchos estudios han

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