PaCO | Exposiciones | 44
Carlota Reja: «La ventaja es el apellido.
La desventaja, que tienes que demostrarlo»
LA SAGA TIENE FUTURO. CHARLAMOS CON LA JOVEN ARTISTA CON MOTIVO DE SU EXPOSICIÓN EN LA SALA UNICAJA
Ser hija de Álvaro Reja y Carolina Cuadrillero, dos de
los artistas de nuestra tierra más reconocidos, es,
más que una ventaja, una responsabilidad adicional
para una joven artista y emprendedora como Car-
lota, que abrió su propio estudio hace dos años en
Palencia. Hay que estar a la altura de la saga, como
mínimo, y superar las expectativas de quien mira uno
de sus cuadros. Por eso, su primera exposición indi-
vidual en la ciudad es un reto que afronta ilusionada
y con gran profesionalidad. «La ventaja es el apellido,
pero la desventaja es que tienes que demostrarlo.
Siempre he sido ‘‘la niña de’’, pero una vez que em-
piezas a trabajar esto se acaba. Creo que la gente
ya empieza a ubicarme como Carlota y no
tanto como la hija de Reja», comenta.
Lleva estos dos años trabajando en la
obra que expone del 6 al 15 de diciem-
bre en la sala Unicaja (Calle Mayor 9),
una selección de unos 40 cuadros que
son muestrario de su estilo fresco, inten-
so, con una identidad artística casi congé-
nita. «Tengo mucho de mis padres, pero
quizá mi pintura es más salvaje. Tal vez
sea por mi edad», se plantea esta artista
de 23 años, que regresó a su ciudad tras
estudiar Bellas Artes en Salamanca. Bebe
también de fuentes clásicas, del fauvismo
o del expresionismo, así como del flamen-
co, otra de las disciplinas que se cultivan
en casa (con su hermano el guitarrista Ál-
varo Reja como principal valedor). Pero, consciente
de encontrarse en el punto de partida de su carrera,
se plantea crecer al ritmo que marque su pincel.
«Solo hay evolución si hay trabajo. Y tienes que pin-
tar mucho para mejorar».
Su muestra de este mes será su puesta de largo
en Palencia, donde había expuesto de niña apoya-
da por su familia. Pero no es su primer encuentro
directo con el público, pues tiene el exitoso prece-
dente de haber abierto mercado el pasado octubre
en la Galería Bernesga de León. «Trabajar da frutos,
siempre, así que vengo decidida a con-
tinuar pintando», afirma contundente.
Nos lo cuenta en su estudio, fresco y
desenfadado como ella, de la Calle Al-
fonso VIII, en La Zona. Allí compagina
su trabajo con la formación a grupos
de todas las edades, que le apasiona
por igual. Rechazó la idea de conver-
tirse en profesora universitaria, pero la
docencia directa en su taller tiene para
ella otro aliciente. «En la facultad, estás
en un curso y por ti pasa diferente alumnado cada
año. Aquí, en cambio, viene gente que realmente
quiere aprender, y tengo la suerte de que repiten, y
se quedan, y puedo dar las clases a mi manera», sin
perder las referencias técnicas de dibujo y pintura
que se ha traído de la Universidad.
Como emprendedora cultural, Carlota tiene clara
su apuesta por su ciudad, que vive con firmeza. «No
me gusta ver locales que cierran y me molesta que la
gente se queje de que aquí no hay nada. Las cosas
han ido mal, por eso ahora toca crecer y mejorar».