¿Qué clase de público eres? ¿De los que vienen a aplaudir desde
la butaca, o de los que toman parte y levantan la mano cuando se
piden voluntarios para subir al escenario? Si te incluyes en el primer
grupo, esta Navidad te retamos a probar «el otro lado» y participar
en las actividades que tienen ese exquisito sabor colectivo tan propio
de estas fechas. Y es que confeccionando nuestra agenda navideña
(aquí comienza un especial de 24 páginas cargadas de ocio, cultura
y mucha ilusión) nos hemos dado cuenta de que la Navidad no sería
nada si no fuera por los voluntarios.
Asociaciones, peñas, grupos de teatro y danza, coros y bandas,
clubes deportivos, vecinos de los pueblos, quintos, escuelas. Todos
ellos son quienes aportan el verdadero valor que tiene este tiempo en
nuestra sociedad: compartir. Toma estas ideas si quieres probar (o
repetir) esa experiencia transformadora que es formar parte activa de
nuestra Navidad.
Si lees estas líneas a primeros de mes, puede que todavía estés a tiempo de
participar como figurante o actor en una de las representaciones del Auto de
Nacimiento de Nuestro Señor escrito por Gómez Manrique en el siglo XV, el que
está considerado como el primer texto teatral en castellano. La representación de
este texto en el Convento de Calabazanos (Villamuriel de Cerrato) es una tradición
histórica que el Ayuntamiento está poniendo en valor como recurso de interés
turístico, tal como resaltó en la última edición de la feria INTUR en Valladolid. El
Auto se representa el 22 y 23 de diciembre en dos funciones cada día, a las 18:00
y a las 20:00 h. Si vas a verlo, te recomendamos que lo hagas con tiempo para
pillar entrada, pues es un evento enormemente demandado, en torno al cual se
organizan actividades complementarias, con ambientación medieval, mercado y
recreaciones históricas. Y si quieres arrimar el hombro, contacta con los grupos de
teatro Cachivache, Cigarral y A Ninguna Parte, que llevan el peso escénico.
Otro Auto histórico es el de Paredes de Nava, cuya fecha de representación no
estaba concretada a nuestro cierre de edición, aunque suele en torno a la Epifanía.
El Auto de los Reyes Magos, basado en los Autos Sacramentales, era una antigua
tradición de Tierra de Campos que se recuperó en los años 80. «Es una joya del
folclore castellano, se trata de una antiquísima pieza dramática de no mucho valor
literario, que finaliza con un diálogo entre un cristiano y un moro», informan desde el
Ayuntamiento de Paredes de Nava.