PaCO 037 - Marzo 2020 PaCO 037 - Marzo 2020web | Page 42

PaCO | Turismo | 42 Con Naide Nóbrega Hace algunos días tuve la opor- tunidad de subir a la Montaña Palentina con la familia para dis- frutar de un paseo único, como es el de la Cueva de los Fran- ceses, en Revilla de Pomar. Su grandiosidad y principalmente la forma en que está preservada y actualmente preparada para el turismo es impresionante. Adentrarse aquí en las profun- didades de la Tierra es como to- car su corazón latiendo. Mirar de cerquita las estalagmitas, esta- lactitas y aquellas columnas que han tardado millones de años en formarse convirtiéndose en ver- daderas obras de arte, nos da la sensación real de que todo en la vida es posible con el paso del tiempo. La preciosa iluminación valoriza lo que es el patrimonio natural. Los corredores ofrecen todo el confort, incluso para personas con poca movilidad (en nues- tro grupo había un señor de 90 años que caminó con nosotros los cerca de 500 metros encan- tado de la vida), la visita guiada es instructiva y muy divertida, o sea: la Cueva de los Franceses es algo que necesita ser visto y repetido. Incluso si ya la conocéis pero no estuvisteis allí después de la gran reforma, por favor, vol- ved pronto porque se lo merece. Nada que ver con la visita que se hacía antaño, con el acceso por cuerdas o por una sencilla escalera en un agujero que en aquel entonces era la única po- Una de las cosas más divertidas que podemos hacer en San Pedro Cultural es tumbarnos en el suelo para admirar mejor su ‘firmamento’. Foto: Facebook San Pedro Cultural sibilidad de acceso. Pero acor- daos de llamar antes, porque las plazas son limitadas. Después de la Cueva -y apro- vechando uno de estos días pri- maverales que llegan a los 20° con sol intenso- estuvimos en la zona más alta del Páramo de la Lora y, desde sus imponentes 1.137 metros de altura, disfru- tamos de las espectaculares vistas del Mirador de Valcaba- do. Valles, montañas y bosques que, especialmente en estas épocas, están preciosos. La in- mensidad palentina. Siguiendo la ruta del día, hici- mos un picnic -el primero de la temporada primavera/verano 2020- con la oportunidad de disfrutar algo de senderismo y apreciar lo que son la fauna y flora de la montaña en este mo- mento de despertares intensos de las flores. Sugiero que apro- vechéis el deshielo de la tempo- rada para contemplar la belleza de la cascada de Covalagua en todo su esplendor. Fijo que ya leísteis algo sobre la Cueva aquí en PaCO. Incluso, hace dos meses, en una men- ción rápida en esta misma co- lumna. Pero es que cada paseo que hago -y son muchísimos- por la provincia me acuerdo de vosotros. Y éste no fue diferente. Siempre que veo cosas así me entran unas ganas gigantes de contaros todo. Y no os voy a ocultar un poqui- to de mi revuelta por saber que muchos palentinos todavía no conocen sus patrimonios más preciosos. En cierto modo, no se conocen a sí mismos. Admi- rar el patrimonio es una forma de mirarse al espejo. Ver lo que eres y lo que tienes en manos. Miré- monos. Si es posible, juntos.