Serenity in Science
The Portuguese Hospital with a Forest
Serenidad en la ciencia: el hospital portugués con un bosque
Calm. Shaded. Quiet. The green glow of a forest canopy offers more than an aesthetic … it invites reflection, fulfilment, and appreciation for the natural world. As widespread recognition for mental health continues to grow, researchers and care providers are exploring more solutions to facilitate medication and talking therapies. While by no means a standalone cure, interaction with natural spaces has been scientifically shown to ease emotional suffering, broaden individual perspective on life and rediscover a sense of peace beyond the confines of human interaction.
Access to green spaces can admittedly be difficult for city-dwellers. Nonetheless, Lisbon-based NGO; URBEM, is showing the world that you do not need to evacuate the city to find your peace of mind. Last year, the organization- which aims to reforest small pockets of Portugal’ s capital- planted a " therapeutic forest " on the grounds of Centro Hospitalar Psiquiátrico de Lisboa( Lisbon Psychiatric Hospital), for both patients and staff to maintain and utilise whenever they want. Similarly to URBEM’ s other reforestation plots, this forest is planted using the accredited Miyawaki method, which entails a dense arrangement of saplings to encourage competition for light, and thus rapid growth.
OTWO visited the site under the guidance of Dr. António Alexandre, a professor of urban ecology at the University of Lisbon and a close collaborator with URBEM. He highlighted the importance of plant selection, noting the site’ s sandy soil and sun-exposed location favoured drought-resistant species.
Located next to the hospital’ s alcohol dependency unit, the young forest is available to everyone al-
Calma. Sombra. Silencio. El resplandor verde de la copa de los árboles ofrece mucho más que una simple estética: invita a la reflexión, a la plenitud y al aprecio por el mundo natural. A medida que crece el reconocimiento generalizado de la importancia de la salud mental, los investigadores y los profesionales sanitarios buscan nuevas soluciones para facilitar la medicación y las terapias conversacionales. Aunque no es en absoluto una cura por sí sola, se ha demostrado científicamente que la interacción con los espacios naturales alivia el sufrimiento emocional, amplía la perspectiva individual sobre la vida y permite redescubrir una sensación de paz más allá de los límites de la interacción humana.
Es cierto que el acceso a los espacios verdes puede ser difícil para los habitantes de las ciudades. Sin embargo, la ONG lisboeta URBEM está demostrando al mundo que no es necesario salir de la ciudad para encontrar la paz interior. El año pasado, esta organización, cuyo objetivo es reforestar pequeñas zonas de la capital portuguesa, plantó un « bosque terapéutico » en los terrenos del Centro Hospitalar Psiquiátrico de Lisboa( Hospital Psiquiátrico de Lisboa), para que tanto los pacientes como el personal puedan mantenerlo y utilizarlo cuando lo deseen. Al igual que otras parcelas de reforestación de URBEM, este bosque se ha plantado utilizando el método acreditado Miyawaki, que consiste en una densa disposición de plantones para fomentar la competencia por la luz y, por lo tanto, un rápido crecimiento.
OTWO visitó el lugar bajo la guía del Dr. António Alexandre, profesor de ecología urbana en la Universidad de Lisboa y colaborador cercano de URBEM. Destacó la importancia de la selección de las plantas, señalando que el suelo arenoso y la ubicación expuesta al sol favorecían las especies resistentes a la sequía.
OTWO 73 / SEPTEMBER 2025 41