Otros Destinos Diciembre | Page 58

OD UNO DE LOS PLACERES CUANDO VIAJAMOS HASTA BANGKOK ES VISITAR SUS TEMPLOS. Bangkok Wat Trimitir Uno de los placeres cuando viajamos hasta Bangkok es, visitar sus templos. Si por casualidad llegamos a esta ciudad con un vuelo de escala y que solo tengamos pocas horas para su visita, os recomiendo coger un taxi y que os lleve a recorrer los templos y el palacio real. Una maravillosa forma de conocer la ciudad aunque solo sea por unas horas. Wat Trimitir, es un templo que data de 1930, sus obras de reconstrucción en las orillas del río Chao Phraya, cerca de Chinatown, requirieron la destrucción de un antiguo templo abandonado que albergaba una estatua tallada en estuco de Buda. A partir de 2010 fue trasladada la imagen al nuevo templo. A pesar de que la estatua no era tan atractiva, su destrucción no era una opción. Así se decidió trasladarlo a Wat Traimit, una pagoda de menor importancia (como cientos de otros templos budistas que existen en Bangkok). El templo no tenía un edificio lo suficientemente grande como para albergar la estatua, ya que media 3 metros (9,8 pies) de altura y un peso de 5,5 toneladas por lo que se mantuvo durante 20 años bajo un simple techo de hojalata. En 1955 se construyó un nuevo edificio y los monjes decidieron instalar la estatua en su interior. Y cuando se trasladaba por medio de una grúa, el cable que la transportaba cedió y la estatua cayó en el barro. Eso fue visto por los trabajadores como un mal presagio y abandonaron el lugar dejando la estatua en el barro. Al día siguiente un monje fue a verificar los daños y con gran sorpresa vio que, se había agrietado el yeso y que solo era una protección de la verdadera estatua de oro macizo. La leyenda dice, que fue escondida bajo esta protección de yeso para esconderlo de los Birmanos, cuando intentaron asaltar la ciudad de Ayutthaya. Más tarde se trasladó a Bangkok y fue olvidada durante casi 200 años, hasta la fecha en que se decide trasladarla.