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UNO DE LOS PLACERES CUANDO VIAJAMOS HASTA BANGKOK ES
VISITAR SUS TEMPLOS.
Bangkok
Wat Trimitir
Uno de los placeres cuando viajamos hasta Bangkok es, visitar
sus templos. Si por casualidad llegamos a esta ciudad con un
vuelo de escala y que solo tengamos pocas horas para su visita,
os recomiendo coger un taxi y que os lleve a recorrer los templos
y el palacio real. Una maravillosa forma de conocer la ciudad
aunque solo sea por unas horas.
Wat Trimitir, es un templo que data de 1930, sus obras de
reconstrucción en las orillas del río Chao Phraya, cerca de
Chinatown, requirieron la destrucción de un antiguo templo
abandonado que albergaba una estatua tallada en estuco de
Buda.
A partir de 2010 fue trasladada la imagen al
nuevo templo.
A pesar de que la estatua no era tan atractiva, su
destrucción no era una opción. Así se decidió
trasladarlo a Wat Traimit, una pagoda de menor
importancia (como cientos de otros templos budistas
que existen en Bangkok). El templo no tenía un edificio
lo suficientemente grande como para albergar la
estatua, ya que media 3 metros (9,8 pies) de altura y un
peso de 5,5 toneladas por lo que se mantuvo durante
20 años bajo un simple techo de hojalata.
En 1955 se construyó un nuevo edificio y los monjes
decidieron instalar la estatua en su interior. Y cuando se
trasladaba por medio de una grúa, el cable que la
transportaba cedió y la estatua cayó en el barro. Eso fue
visto por los trabajadores como un mal presagio y
abandonaron el lugar dejando la estatua en el barro. Al
día siguiente un monje fue a verificar los daños y con
gran sorpresa vio que, se había agrietado el yeso y que
solo era una protección de la verdadera estatua de oro
macizo.
La leyenda dice, que fue escondida bajo esta protección
de yeso para esconderlo de los Birmanos, cuando
intentaron asaltar la ciudad de Ayutthaya. Más tarde se
trasladó a Bangkok y fue olvidada durante casi 200
años, hasta la fecha en que se decide trasladarla.