Observatorio Laboral Egresados 2da Edición | Page 49

El adjetivo “excelente” del que puede gozar un Programa Académico lo certifica la Universidad y la Facultad a la cual pertenece. Lo anterior fue clave para la decisión tomada por Armando González Materón de ingresar a la Universidad del Valle en 1960. De su época como estudiante recuerda con gestos de admiración a docentes como el Dr. Ives Chatain, profesor de Morfología, a quién reconoce como un referente por su forma de ser y de enseñar, ambas características matizadas por un amplio sentido de la amabilidad. La importancia y el prestigio que la Universidad del Valle tiene hoy en día, se debe en gran parte a la excelencia de su planta docente considera el Dr. González. Para él no es fácil ser profesor de la Universidad y es por ello que considera que finalmente los que tienen esa gran posibilidad son profesionales extraordinarios. Palabras sabias propias de una persona con una historia docente de 30 años en la Facultad de Salud de la Universidad que ha estado caracterizada por múltiples reconocimientos. Hobbies Distinciones especiales recibidas por su labor de docente 1986. Exaltación por la Universidad del Valle como profesor distinguido. 1992. Distinguido  por  los Residentes de Cirugía General  como  el  mejor docente de este año. A pesar de sus múltiples ocupaciones ha podido realizar otras actividades que le gustan como las prácticas deportivas. En su juventud, practicó el ciclismo con mucha pasión, pero el haber entrado a cursar el pregrado no le dejó mucho espacio para seguir en el deporte de ruedas y pedales. Aunque finalmente su profesión no le limitó para encontrar otras actividades como el Golf que le interesó a la edad de 54 años, y que actualmente sigue practicando. En torno a este deporte, el Dr. González logra establecerse en comunión con la naturaleza propia de las caminatas sobre los senderos naturales de los lugares donde juega, además de que ha hecho grandes amistades en el trascurso de estas sesiones deportivas, personas con las que dialoga y siente una pasión compartida por este juego. La versatilidad de un profesional serio y entregado Si de pasiones se habla, como no hacer énfasis en la de mayor importancia para Armando González Materón. Su sueño de infancia estuvo siempre marcado por el deseo no sólo de ser médico, sino el ser médico cirujano. Pues bien, desde el año 2001, el Dr. González no ejerce la cirugía a causa de su labor administrativa. Desde sus épocas de docencia con los residentes en el Hospital Universitario 49