Empleabilidad y Calidad del Empleo
¿Cómo hace una persona para mostrar a los empleadores
sus capacidades? ¿Cómo hace para que un empleador
potencial se interese en sus habilidades, conocimiento
y experticia como apropiados para desenvolverse en una
labor? La existencia de educación formal, sea pública o
privada, permite llevar un registro que aproxima este
tipo de cualidades humanas según el comportamiento
histórico del individuo y sus resultados en evaluaciones.
Aunque nunca se podrá saber con certeza las habilidades
cognitivas y no cognitivas de un aspirante, una empresa
con voluntad de contratar a un nuevo trabajador
entenderá que su certificación educativa es la señal más
confiable para formarse un criterio de fundamento para
tomar la decisión de emplear o no a un demandante de
trabajo. Por ejemplo, un colegio que necesita profesores
de ciencias naturales, lo primero que hace al ver la hoja
de vida del aplicante es rectificar que tenga certificado
de educador en el área específica que lo necesita.
Entiéndase entonces, que la probabilidad de conseguir
empleo se incrementa en la medida en que las personas
certifican su educación; esto implica para los empleadores
una señal de mayor productividad. Es evidente que entre
más alto sea el nivel de certificación educativa, mejores
van a ser las probabilidades de acceder a puestos
sofisticados, alejados de las filas del desempleo y de los
empleos con condiciones de baja calidad, precisamente
porque ya hay demasiadas personas que pueden
ofrecer capacidades poco desarrolladas por la falta de
educación y práctica. La lógica es sencilla, la existencia
de muchas personas con educación secundaria como
máximo nivel educativo certificado, hace que ciertos
puestos de trabajo, aquellos que exigen poco ingenio,
poca responsabilidad y mucha repetición, tengan una
saturación de demanda; demasiadas personas quieren
acceder a los mismos empleos. En contraparte, ese
pequeño porcentaje de personas con educación terciaria
y de posgrado estarán compitiendo por puestos menos
disputados, más sofisticados, que ofrecen un mejor nivel
de vida.
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Universidad del Valle
A continuación, una descripción de algunos aspectos
sobre los cuales se pueden hacer aseveraciones de
la empleabilidad y la calidad del empleo, para los
egresados del Instituto de Educación y Pedagogía. En
primera instancia, un conteo de la situación laboral de
los egresados. En segundo lugar, se indaga sobre cómo
los egresados han logrado conseguir los empleos que
actualmente tienen. Se les pregunta si sienten que la
Universidad contribuye con dicha búsqueda y así, la
cantidad de tiempo que les tomó conseguir trabajo una
vez culminaron sus carreras universitarias. Luego, se
documenta la cantidad de tiempo que los egresados llevan
en sus empleos actuales, develando algunas evidencias
de movilidad laboral. Se prosigue con la descripción de
cualidades objetivas que permiten caracterizar la calidad
del empleo. Estos indicadores se componen de las horas
que trabajan a la semana, el tipo de contrato laboral
bajo el cual se encuentran vinculados a la producción
nacional, el nivel jerárquico del cargo y el rango salarial
en el que se encuentra su retribución monetaria mensual.
¿Tiene empleo?
82,78%
17,22%
Las repercusiones de la
calidad académica de los
No
programas académicos del
Instituto de Educación y
Pedagogía muestran muy
buenos resultados para la situación laboral de los egresados, ya que el 82,78% afirma
tener empleo, sólo el 17,22% no tiene. Esto puede verse como un resultado sumamente
satisfactorio, en tanto que los egresados logran acoplarse a la estructura productiva de
la región, del país y, en algunos casos, del mundo.
Si
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