nº 1 -Boletín Oficial FEDDF 6 - BOLETÍN FEDDF ABRIL 2016 | Página 9

BOLETÍN ELECTRÓNICO “FEDDF” PASIÓN POR EL DEPORTE en el ejercicio de su trabajo. A pesar de ello, encuentro entre mis compañeros una dejadez en cuanto al tema de la accesibilidad que implica que la misma se deja para el final, de forma residual, limitándose a meter con calzador las soluciones para el cumplimiento mínimo de la ley. La normativa de accesibilidad es mala, insuficiente y en algunos lugares anticuada. Si el cumplimiento de la ley fuese suficiente, tendríamos ciudades y edificios accesibles. Tenemos que ir más allá y para eso hace falta conocer la discapacidad, que te permite elegir entre lo que funciona y lo que no, para todo tipo de diversidad funcional. Todo ello teniendo en cuenta un revolucionario cambio en la ley de accesibilidad en España. Un proyecto con malas soluciones, al final se ejecuta de forma incorrecta y las personas con discapacidad, el colectivo más desfavorecido, es el que acaba pagando el pato. Las inspecciones para revisar que el local cumple las especificaciones del proyecto suelen detenerse sólo en algunos aspectos, olvidando otros y no teniendo en cuenta que todo es importante a la hora de la verdad. urbano y edificatorio. Se tratan de los conocidos “Ajustes Razonables”. Administraciones Públicas En principio, los ayuntamientos revisan que se cumple la ley municipal y concede licencia si al final es coherente con la misma. Lo que sucede en muchos casos es que la revisión por parte del ayuntamiento se realiza por técnicos, que carecen del conocimiento necesario (no hablo de normativa de accesibilidad, sino de discapacidad) y además suavizan ciertas situaciones para evitar el linchamiento por lo impopular de exigir más compromiso a la sociedad en la inversión en accesibilidad. Y hablo de lo siguiente: concesión de licencia a locales para negocios que no cumplen la normativa de accesibilidad porque, la adaptación del local a la misma, exige una alta inversión económica o porque las circunstancias especiales (insuficiencia de superficie, edificación antigua, temas estructurales, etc.) lo impide. Este criterio tiene como consecuencia la ENORME falta de accesibilidad en el entorno Y estas fueron las reflexiones que quedaron durante años en el olvido, perdidas en el ingente contenido de la red, hasta que una chica lo leyó recientemente. Esa chica me contactó la semana pasada, agradeciéndome que escribiera ese post, ya que había sido utilizado en su pueblo, por varias personas junto con el ayuntamiento, para redactar su primera ordenanza de accesibilidad de una manera más eficiente, teniendo en cuenta las mismas observaciones que ustedes acaban de leer. De repente, el agradecido fui yo y sentí que, en realidad, el tiempo nunca es perdido, aunque lo poco que puedas hacer se limite a gritar en el desierto cual llanero solitario. Sólo nos queda pues, seguir luchando por la accesibilidad. 9