nº 1 -Boletín Oficial FEDDF 6 - BOLETÍN FEDDF ABRIL 2016 | Page 35

BOLETÍN ELECTRÓNICO “FEDDF” PASIÓN POR EL DEPORTE Pietro se dirigió al salón y vio en el suelo el sobre que había en el interior de la estatuilla. En el sobre sólo había una frase: "Herencia de Pietro". Lo abrió. En su interior había una carta firmada por su madre. Y leyó en voz alta para que escuchara tía Herminia: "Querido Pietro Cuando leas estas líneas será porque yo haya fallecido. Aquí tienes una bolsa con mucho dinero. Debes utilizarlo para estudiar y para poder vivir desahogadamente. No lo destines nunca a nada ilegal. Y, si puedes, ayuda a quien lo necesite de una manera discreta. Pietro se arrastró los más sigilosamente que pudo atado a la silla hasta dónde permanecía el cuchillo en el suelo. Balanceó la silla hasta que logró hacerla caer. Quedó en posición horizontal. Con sus manos alcanzó el cuchillo, con el que cortó la cuerda de su atadura. Rápidamente se libró del cordaje que comprimía sus piernas. Enseguida desató a tía Herminia. Pietro en voz muy baja- Tía sal por la puerta de atrás y busca ayuda. Llama a la policía. Ve a la casa de los Sallero. ¡Corre! Date prisa. Este dinero procede de los negocios ilegales de tu padre. El me lo confió cuando supo que iban tras él los carabinieri. Finalmente ha ingresado en prisión. No sé si saldrá, ni cuando lo hará. Su condena es larga, pero... eso nunca se sabe. Es tu herencia. Pero de todo lo que te dejo espero que lo que más valor tenga sea tu incipiente amor a la escultura, al arte. Eres lo que más quiero en éste mundo" Con el cuchillo en la mano Pietro se dirigió al lavabo. Carlo estaba de espaldas enrollando su mano con una venda. Pero el espejo le delató. Rápidamente se giró Carlo y se abalanzó sobre Pietro. La pistola estaba sobre la tapa del WC. Intentó arrastrar a Pietro hacia allí, con la intención de utilizar el arma contra él. Pietro era más joven y más fuerte. No le permitió ejecutar la maniobra que pretendía Carlo. Se revolcaron por el suelo con tan mala fortuna que se golpearon ambos con la base del lavamanos. Permanecieron inconscientes. Carlo despertó antes y fue a por la pistola. Apuntó a Pietro y resonó el disparo. Carlo cayó al suelo como un plomo, abatido por el disparo de un policía que asomaba en aquel momento por la puerta del lavabo. Tía Herminia y Pietro se abrazaron. Fue un largo abrazo. 35