Nuestros héroes nacionales PDF REVISTA ETWINNING | Page 12

ITALIA Portici Liliana Segre, la senadora sobrevivió al Holocausto italiana que Nacida en una familia judía en 1930, Segre fue expulsada de su escuela en su juventud tras la promulgación de las Leyes Raciales italianas en 1938. En 1943 fue arrestada junto a muchos de sus familiares y deportada al campo de Birkenau. Nacida en Milán en una familia judía, Liliana Segre vivió con su padre Alberto y sus abuelos paternos Giuseppe Segre y Olga Loevvy. Su madre, Lucia Foligno, murió cuándo Liliana no había cumplido un año. Su familia era secular, y la conciencia de que era judía solo le llegó a Liliana tras el drama de las Leyes Raciales italianas de 1938, por las cuales fue expulsada del colegio. Tras la intensificación de la persecución de los judíos italianos, su padre la escondió en casa de unos amigos utilizando documentos falsos. El 10 de diciembre de 1943, con trece años de edad, Liliana Segre intentó huir a Suiza junto con su padre y dos primos, pero los cuatro fueron rechazados por las autoridades suizas. Al día siguiente, fue arrestada por fascistas en Varese. Después de seis días en prisión fue transferida a Como y finalmente a Milán, donde estuvo detenida por 40 días. El 30 de enero de 1944 Liliana Segre fue deportada desde la plataforma 21 de la Estación Central de Milán al campo de concentración de Auschwitz, a donde llegó siete días más tarde. Liliana fue inmediatamente separada de su padre Alberto, a quien no volvió a ver y que moriría al día siguiente. L. Segre fue liberada por el Ejército Rojo el 1 de mayo de 1945 del campo de concentración de Melchow, un subcampo de Ravensbrück, en Alemania. De los 776 niños italianos menores de 14 años que fueron deportados al campo de concentración de Auschwitz, sólo 35 sobrevivieron, Liliana incluida. Por un largo periodo, Liliana Segre no quiso hablar públicamente sobre su experiencia en los campos de concentración. Como muchos niños de Holocausto, el regreso a casa y a una vida "normal" no fue fácil. Liliana Segre también recuerda que en aquellos años no encontró oídos dispuestos a escucharla: Solo a comienzos de 1990 decidió romper su silencio: desde entonces acude a conferencias y asambleas escolares para contar su historia a los jóvenes, también en representación de los millones que la compartieron con ella y no han sido capaces de comunicarla. En 1997, estuvo entre los testigos del documental Memoria, presentado en el Festival Internacional de Cine de Berlín 12