Javier Arnaiz
SE CERRARON TUS OJOS
Poema para Sergio Oiazzabal
Mientras surcó el agua
los cauces hechos por las lluvias mansas
y la vida derramó sus zarpazos,
los infieles venenos
con la turba vital
se hicieron contra ti
como hilos de tu vida malograda.
Otra vez esta muerte,
con sus sandalias tristes,
peregrinó contigo
en las volutas de humo de tu plata.
Sabor de almendras verdes,
pócima que se vierte
por encima de todos tus sentidos,
frontera necesaria
de tu mundo onírico
con tus oníricos amores rotos
acrisolados dentro en tu poesía.
Y te marchaste sólo,
como vuelan los poetas.
Dejaste abandonadas a tus letras.
Tu abecedario triste
se arrinconó sereno
en un lugar ignoto
donde llorosas aes
rompen en tus orillas arrasadas.