Como olvido las cosas a menudo
suelo peinar con raya el calendario
y señalar algún aniversario
haciendo en el tapiz del tiempo un nudo.
Para contar mis lagrimas me ayudo
con un reloj de arena o un rosario
y tengo una alcancía de a diario
donde guardo los besos que desnudo.
Me enfada mi memoria cuando olvido
el color de tus ojos, cuando caigo
en esta desmemoria traicionera
de no saberte. Y, solo por descuido,
cuando salgo a la vida, nunca traigo
un alma de repuesto en la guantera.
RECORDATORIO