La noche poética del día 16 en el bar Ambigú de Bilbao gozó de todas las condiciones favorables a una buena noche poética: estupenda asistencia con el local lleno, público amable, participativo, y con la poesía en la voz de autores y rapsodas, textos poéticos y canciones. La magia, una vez más, surgió como por encanto y por el trabajo del equipo organizador para cuidar que todo rodara con agilidad y para que todo el mundo, también, tuviera su espacio. El público asistente respondió con su colaboración y entrega, premiando con sus aplausos las actuaciones llevadas a cabo. Creo que mereció la pena estar en el Ambigú y tener la ocasión de ayudar a escribir este cadáver exquisito que para Noches Poéticas es cadáver esqueleto porque alguien así lo escribió en un poema y porque nos gusta darle, ya que no nombre, sí apellido propio a nuestro cadáver poético. Esta noche se abrió de nuevo el armario y echamos mano de la ropa interior y la lencería fina para vestir este cadáver que quedó tan surrealista como podéis leer a continuación, con palabra inventada y todo, como ese evítero¿? puesto en uno de los versos:
Cadáver esqueleto: Ropa interior y lencería fina.