la television en los niños
La televisión, al igual que la radio, los coches, el teléfono o los ordenadores, forma parte de nuestra vida cotidiana y de nuestros hogares, y es además un elemento fundamental de la cultura de nuestro tiempo; puede ser un medio de aprendizaje, fuente de educación y conocimientos.
El niño convive de forma natural con ella, comparte con sus amigos y familiares los contenidos de la televisión, y lo que ve en ella interviene en su desarrollo como persona. La televisión debe tener su lugar en la vida de un niño como cualquier otra actividad de ocio (como jugar, saltar, correr, leer o escuchar música).
Sin embargo, hoy día los niños ven demasiada televisión; y esto conlleva dos problemas principales: el tiempo que pasan delante del televisor y la programación en sí misma, lo que ven.
¿Pasan nuestros hijos demasiado tiempo viendo la televisión?
Dedicar mucho tiempo a la televisión supone dejar de hacer otras muchas cosas divertidas; hay que animar a los niños a hacer otras actividades, juegos y deportes, salir con los amigos. Para ello, los padres deben estar dispuestos a compartir más tiempo con sus hijos.
La televisión no puede ser un recurso fácil para desentenderse de los hijos, para que nos dejen un rato tranquilos, no es la "canguro" o niñera que mantiene quietos a los niños.
Otra costumbre a desterrar es la de tener encendido el televisor con el fin de tener compañía, porque se está aburrido o por pura inercia.
Ver mucha televisión produce fatiga y tensión nerviosa en el niño; a veces trastornos del sueño (insomnio y pesadillas).
Nunca se debe utilizar la televisión como premio o castigo; ni tampoco comer con la televisión encendida.