En la década, los asesinatos de mujeres blancas cayeron 9,8% a 1.576 víctimas en 2013. Sin embargo, los crímenes de mujeres negras aumentaron un fuerte 54,2% en el mismo periodo a 2.875. Por edad, la mayoría de las mujeres asesinadas tenía entre 18 y 30 años.
Brasil promulgó en 2006 la ley Maria da Penha que penaliza la violencia contra la mujer, pero sólo 5 de los 27 estados -entre ellos Río de Janeiro y Sao Paulo- mostraron caídas en los homicidios de mujeres a partir de esa fecha.