MÉXICO PRÓSPERO Y RESPONSABLE REVISTA MÉXICO PRÓSPERO Y RESPONSABLE | Page 64
A esto también se suma la posición geográfica entre
los 32º y los 14º Norte del Trópico de Cáncer, franja
que abarca desde Baja California hasta Chiapas,
donde se ubica la mayor diversidad de especies.
Además, se cuenta con la compleja orografía
del territorio nacional, la cual otorga una amplia
diversidad de ambientes, suelos y climas, sin dejar
de lado los mares y océanos que lo circundan.
Según la SEMARNAT, en la historia evolutiva la
separación entre tierra continental y suelo hizo de
las islas espacios propicios para la generación de
flora y fauna únicas que corresponden a las que
estuvieron aisladas en dos continentes: Norteamérica
y Sudamérica que son, por tanto, zonas de contacto
entre la neoártica y la neotropical.
Indiscutiblemente, otro gran aporte a la biodiversidad
de la nación es la presencia de diferentes grupos
humanos y sus 66 lenguas y variantes, culturas que
han convertido a México en uno de los principales
centros de domesticación de plantas y animales del
mundo.
Avances históricos en diversidad biológica
Buscando la conservación de la biodiversidad, México
llamó en febrero de 2002 a celebrar en Cancún,
Quintana Roo, la Reunión Ministerial de Países
Megadiversos, a la que asistieron representantes
de Brasil, China, Costa Rica, Colombia, Ecuador,
India, Indonesia, Kenia, México, Perú, Sudáfrica y
Venezuela.
Seguidamente se sumaron Bolivia, Malasia y
Filipinas, y el Grupo de Países Megadiversos Afines
(GPMA), que se acercaba al 70% de la biodiversidad
del planeta. En 2010, durante la Décima Conferencia
de las Partes (COP) del CBD, en Nagoya, Japón, se
adhirieron Guatemala e Irán.
Durante este evento, se abordaron los temas de uso
de los recursos genéticos y de distribución justa
y equitativa de sus beneficios, los cuales estaban
pendientes en la agenda global ambiental desde la
entrada en vigor del Convenio sobre la Diversidad
Biológica (CDB/ 29-XII-93), que ha llegado a sumar
193 partes, con sede en Montreal, Canadá.
Según comunicó la SEMARNAT, este tratado
(jurídicamente vinculante) no solo cubre la diversidad
biológica en los ecosistemas, especies y recursos
genéticos; sino que también aborda la biotecnología,
a través del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad
de la Biotecnología.
Asimismo, la entidad informó que el CDB irrumpe en
todos los posibles ámbitos directa o indirectamente
relacionados con la diversidad biológica y su papel
en el desarrollo sostenible que tiene que ver con la
ciencia, la política, la educación, la agricultura, el
comercio, la cultura y mucho más.
Al lanzar la Declaración de Cancún en 2002 se
estableció el GPMA como un mecanismo de consulta
y cooperación para la identificación de intereses
comunes, con el fin de promover la conservación y
el uso sostenible de la diversidad biológica.
Es así como este grupo desde su conformación se
ha enfocado en lograr un posicionamiento en temas
relativos al acceso y reparto de beneficios de los
recursos genéticos, con base en tres ejes:
• conservación de la biodiversidad,
• uso sostenible de sus componentes y
• participación justa y equitativa en los beneficios
derivados de la utilización de los recursos
genéticos,
De esta manera, se han planteado diversas directrices
con las cuales pretenden establecer planes de
trabajos enfatizados en el cuidado y preservación de
la biodiversidad, para así lograr un futuro sostenible.