Mujeres de Tarapacá y Saberes Ancestrales Edición única - Page 8

YOLANDA VILCA CONDORI, CANTAUTORA DE PICA PRESERVAR LA CULTURA Y EL CANTO, A PESAR DE TODO N o ha sido fácil la vida de la señora Yolanda. La discriminación y la ofensa, derechamente tal, la han llevado a cuestionarse si seguir en su empeño de promover la cultura de su pueblo. “Una vez terminé llorando, porque la gente decía: esos indios no saben cantar. Nos trataban muy mal. De hecho, los integrantes de mi grupo terminaron por dejarme sola, no pudieron enfrentar la discriminación”. Pero ella no se amilana. Preservar y promover la cultura de su pueblo, es lo que la mantiene viva. “Desde que tengo uso de razón hablo aymara. Entré a la escuela en Arica, a kínder, y no sabía hablar castellano. Y mis compañeritas me decían: ay, tenemos una compañerita que habla inglés, jajajajaja. Y yo hablaba aymara, na´ que ver. Con el tiempo aprendí a hablar castellano”. De padres bolivianos, Yolanda Vilca se crio en el Valle de Azapa en Arica, a cargo de su abuelita. “Mis padres se separaron, cuando era niña, así que quedé a cargo de mi abuelita Mauricia. Siempre estuve en el valle, entremedio de los corderos, de los árboles, de las aceitunas… y nunca hablé castellano, cuando pequeña. Sólo aymara, porque ella no sabía castellano. Yo siempre hablé aymara; nunca me olvidé de mis ancestros, de mis tradiciones. Aprendí las canciones también, todo lo que mi abuelita cantaba no lo he olvidado. Tengo canciones que he recopilado de ella y que las tengo grabadas en mis discos”. “Mi abuelita me incentivó para que no olvidara sus costumbres, sus tradiciones. Para todos los trabajos, ella hacía sus ceremonias. Y para hacer las ceremonias leía las hojas de coca; así sabía en qué lugar hacerlas. Tenía mucha fe, mucho respeto por su cultura. Aunque aprendí muchas cosas con mi abuelita, lo que yo hago es cantar. Hago mis propias canciones y he grabado, incluso video clips. El primero que grabé es sobre la Pawa, la ceremonia ancestral; ese lo grabé en el altiplano, en el Huasco. Se trata de las ceremonias, del floreo del ganado, de la cosecha de quínoa, de eso se trata. Y el segundo disco se trata de la mujer tejedora. -¿Canta sola o con acompañamiento? -Canto con charango. Aprendí a tocar con un compañero del grupo musical, Ch´alla Marka. Él me enseñó. Es bien difícil, el rasgueo es lo más difícil; la digitación es un poco más fácil que la guitarra. -Y ¿aprendió a escribir la lengua aymara? -Tuve que hacer un curso, porque mi abuelita no sabía ni leer ni escribir. Así que sólo aprendí en forma oral la lengua, pero después aprendí a escribir. Las vocales en aymara son tres no más: la a, la i y la u. Y cuesta mucho porque, por ejemplo, se escribe con u y se pronuncia con o. Y si se escribe con i, se pronuncia como e. Entonces es muy fácil confundirse. -¿Los jóvenes quieren aprender sobre su cultura? -Es que es difícil, porque la discriminación todavía existe. Imagínese que a mi abuelita la llevaron presa por hablar aymara, en Arica, en los años sesenta. Durante el proceso que llamaron de chilenización, nos trataron muy mal. Ahora en los colegios están enseñando la lengua. Pero, por ejemplo, mis nietos no quieren aprender. EL BAUTIZO AYMARA: UN RITO QUE SE MANTIENE Entre las múltiples ceremonias que se realizan en la cultura aymara, la señora Yolanda Vilca destaca el bautizo: “El rito se hace con hoja de coca, con el aguayo. El uaque que va a bauti- zar a la guagua se sienta de frente, y está el papá y la mamá y los padrinos, al lado. Y la guagüita al medio. Entonces le echan agua; un agua bendeciada por el yatiti y por los lados siempre su alcohol y su vino. El alcohol representa al hmbre y el vino a la mujer, porque es más suave. Y se derrama un poco en el trajecito de la guagua. Y después hojita de coca. Así es el bautizo. Y con un rebenque le golpean las nalgas, para decirle que se porte bien en la vida. Y después se van a la comida”. La reciprocidad: es la complementariedad en el terreno de lo moral y práctico. Cada acción cumple su sentido y fin en la correspondencia con una acción complementaria, logrando un equilibrio. Representa el orden cósmico como un sistema balanceado de relaciones. Cada relación tiene que ser bidireccional, es decir, recíproca. 8 MUJERES Y SABERES