Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Page 69

Andrea de Cano La carne de animal posee un elevado contenido de grasas saturadas que favorecen los trastornos cardíacos y la obesidad. Necesitamos proteínas y hierro y la carne no es la única fuente ni la mejor para obtenerlos. La soja es un alimento con muchas propiedades y según los nutricionistas es en muchos aspectos sustitutiva de la proteína animal. Elaborada en diferentes formas, tiene un alto contenido en proteínas. Todos los productos de la soja son proteínas completas. El Tofú, por ejemplo, se obtiene cuajando la leche de soja. Posee un 11% de proteínas y es bajo en materia grasa y no contiene colesterol. La soja es tratada de forma que adquiere textura similar a la carne de res. El seitán es proteína de gluten de trigo y tiene también un aspecto muy similar a la carne. Si se combinan, por ejemplo, arroz integral, nueces, semillas o maíz se obtienen proteínas completas. El pescado también satisface nuestras necesidades proteínicas, tomado junto con cereales. Los científicos y nutricionistas consideran a la carne como un alimento esencial debido a su alto contenido en grasas y proteínas. No obstante, los alimentos vegetales son los que contienen más sustancias que nos protegen del cáncer y que favorecen el sistema cardiovascular. El consumo excesivo de carne, repercute en otras cosas, en la osteoporosis: además de contener poco calcio, la carne acidifica la sangre y para neutralizar este fenómeno los huesos tienen que liberar calcio-mineral alcalinizante que es eliminado por la orina en forma de sales. El proceso se intensifica por las cantidades de fósforo que contienen carnes, pescados y mariscos. La acumulación en el organismo de grasa saturada de las carnes aumenta el riesgo de padecer cáncer. Las nitrosaminas que se forman por efecto de los nitritos sobre los aminoácidos de la carne en embutidos y piezas curadas son responsables igualmente del desarrollo de variados cánceres. El elevado contenido en sodio de las carnes puede llegar a sobrecargar el organismo y favorecer las enfermedades renales y cardiovasculares. 69