Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Página 284

El camino del capital-trabajo como él mismo lo llamó. Los judíos no lo podían creer, pero ante sus propios ojos Alemania resurgía de la miseria en que ellos la habían dejado para convertirse en una potencia internacional. Los Estados Unidos no habían podido dar trabajo a los 11 millones de desocupados que tenía, en cambio Alemania 20 veces más pequeña, ya había dado pan y trabajo a los 6 millones de desocupados que había heredado Hitler. Hubiera o no divisas o reservas de oro Alemania emitía papel moneda, creaba una nueva fuente de trabajo, daba empleo a los desocupados, aumentaba la producción, y ese mismo aumento era la garantía del dinero emitido. En vez de que el oro respaldara al billete de banco, era el trabajo el que lo hacía. Hasta ahora el judío siempre había preguntado si había dinero para empezar una obra, en cambio Hitler no hacía esa pregunta, ponía a trabajar a los desocupados, y la obra ya terminada tenía un valor por sí misma. Hitler le tuvo que explicar al mismo Hjalmar Schacht ciertas nociones elementales de economía y este mago se sintió incomodo: -“Herr Schacht, la razón de la gran estabilidad de nuestra moneda es que los especuladores ya están en los campos de concentración”. “La inflación no la provoca el aumento de dinero circulante. Aparece el día en que se exige al comprador, por el mismo artículo, una cantidad mayor a la exigida la víspera. Allí es donde hay que intervenir y controlar los precios. Las utilidades excesivas deben abolirse de la economía”. Hitler repudiaba el trono del oro y desde 1923 había escrito que el capital debe hallarse sometido a la soberanía del Estado, en vez de ser una potencia internacional independiente. En 1940 Hitler decía: -“No tenemos oro. Tenemos en cambio la fuerza productora del pueblo alemán. En los países capitalistas el pueblo existe para la economía y la economía para el capital. Entre nosotros ocurre al revés; el capital existe para la economía y la economía para el pueblo. Lo primero es el pueblo alemán y todo lo demás son solamente medios para obtener el bien del pueblo”. Hitler claramente confirma que Alemania no pertenecía a los países capitalistas ya que el papel del capital era muy diferente. En el 284