Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Página 258

NAZISMO ENIGMÁTICO. Hemos tratado de enfocar unos cuantos aspectos al respecto de la cuestión mágica del mundo sobre la que, a nuestro entender, el nazismo o nacionalsocialismo alemán del Tercer Reich vino a fundamentar su cosmovisión. Tratando de desentrañar y comprender el pensamiento de los antiguos, podemos comprender la relatividad de este mundo. Complementando esto, el “mundo visible” vendría a ser el reflejo de “otros mundos” o realidades. Nuestro mundo mortal está sujeto a la ley del espacio-tiempo y a la ley del nacimiento-muerte. Los iniciados, como ya lo hiciera Pitágoras, buscan transmutar e inmortalizar este mundo mortal mediante la perfección, pues la perfección es cualidad de la inmortalidad. Aquí podemos entender a Nietzsche cuando habla de los hiperbóreos, pues para llegar a ellos es preciso alcanzar más allá de este mundo, hallar la salida del laberinto. Y esto no lo conseguiremos con actitudes pasivas ni contemplativas, ni mediante un intelecto que se quede en la esterilidad, sino mediante la práctica del endurecimiento diamantino del mago tántrico y mediante la acción. Un camino sólo para los pocos, los “perfectos”, no para los degenerados, ni los criminales. Es evidente que en todo el tema del Tercer Reich existe una raíz esotérica. Hemos visto cómo el mismo signo de la esvástica es un signo religioso antiguo y que una determinada corriente oculta está representada y vigente en este movimiento. Durante un tiempo breve pero intenso, en la tierra llegó a conformarse un “Reich Mágico”, un mundo transvalorado y absolutamente diferente al mundo que hoy día conocemos. Todo eso no nació de la nada: “Nada viene de la nada, es decir, nada ha sido sacado de la nada. Nada ha sido creado, pues todo cuanto existe existía ya desde la eternidad”. Por esto mismo, entendemos que ese Tercer Reich histórico fue reflejo de un Tercer Reich “metahístorico”, deberíamos situarla en lo que se conoce como “pliegues del espacio-tiempo” o en una dimensión paralela a la nuestra. Un “otro tiempo” de algún modo inaccesible pero muy cercano, en tanto que no está sujeto a nuestra percepción habitual. 258