Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | 页面 190

depender totalmente del nivel alimentario y económico y que nuestros vegetales, granos, plantas medicinales, aromáticas y flores dependen de nosotros sin renunciar a los límites rigurosos de la producción orgánica y los procesos naturales, esto también hace estimable el renunciamiento a las pretensiones ostentosas de acumulación material por medio de las ventajas del trabajo fácil, o la esclavitud moderna del trabajo serial, monótono, asalariado que imposibilita una vida decente e integralmente dirigida hacia el objetivo superior; esta disciplina impone un rigor diario de muchas horas de trabajo, sus requisitos principales son tierra, agua, sol, semillas y nuestras manos. La relación con este tipo de producción agrícola orgánica en permanente transformación es vital en sí misma, por su dinámica especial, esta nos impone un contacto permanente con los ritmos de que ella participa y que nosotros habitualmente ignoramos o rechazamos en la vida rutinaria, sus parámetros rigurosos ponen en marcha un ritmo permanente, de ahí que pueda construir a nuestro entender una disciplina de cuyo contenido se extraen enseñanzas; rememorando una vieja conquista de la sangre cuando esta aprendió con esfuerzo las delicadas técnicas para obtener los frutos de su subsistencia, una transformación vertiginosa y de responsabilidades: más trabajos, superiores trabajos, porque el sustento de la propia vida como tal ya ha sido asegurado mediante la agricultura, en orden, en consecuencia con el objeto natural que se domina: no se puede pretender despertar las cualidades y la mente mediante un cuerpo sedentario y citadino, no pudiendo entonces edificar nada perdurable sin bases sólidas bajo la superficie visible, tampoco se trata de una cuestión clasista ridículamente opuesta a nuestro planteamiento, se trata de una actividad que cambia el estado existencial cotidiano del individuo de pasivo contemplativo a activo orgánico y transformador; en situación de dominio y riesgo permanente ante el objeto de trabajo y los elementos, dominándose para dominar, con las manos primero y el resto del cuerpo, luego con el cerebro, luego con el corazón. Los pasos intermedios así como las ventajas inescrupulosas son lo actual, la idea del deber y fin del trabajo que consta en cambiar, recrear, volviendo a despertar sus cualidades transformadoras en el humano en lo que modestamente se pueda lograr, quizá en el mundo de ahora sea una de las pocas vías posible de saneamiento de una comunidad, después de que este principio se imponga por sí mismo o 190