Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Página 178
Debemos pensar en Dios como algo sublime, lejos de la blasfemia y el
morbo del ser humano. El apocalipsis lo trae a cuestas la raza judaica,
queriendo implantar un mundo febril que nos envuelve en sus
embustes y su ambición desmedida por el dinero (un ejemplo de ello lo
podemos encontrar en la biblia, cuando estipulan el 10% del salario
básico como ofrenda obligatoria para dar a las iglesias, hay que
aprender a discernir lo que se lee para no acoger todo al pie de la letra.
Pues igualmente la ofrenda se puede dar en cualquier otro tipo de
especie: comida, vestido…etc., directamente a la gente que lo
necesite, y no como regla general pasar al bolsillo del pastor, a Dios se
le agrada por las buenas obras y no por el dinero.
Debemos pensar en Dios como esa energía creadora, máxima y total
que nos genera paz y descanso, ese destello divino que nos hace
contemplar con fervor la naturalidad de lo simple, de lo puro y no en
ese hombre que padece brutalmente, como dice la biblia para salvar y
perdonar nuestros pecados, pues resulta insólito que el mas
omnipotente, el dueño de todo lo creado y el hacedor de nuestro
destino sea tan inhumano para enviar a su propia sangre a padecer en
la tierra: ¿Entonces como podremos nosotros estar tranquilos como
simples mortales si tenemos como padre a un ser tan malvado y
despiadado? Es ahí donde nos podemos dar cuenta de la falsedad y
la invención con que quieren hacernos caer estos personajes que
desde la antigüedad han querido borrar y cambiar la historia a su
amaño.
La espiritualidad debemos manejarla en función de lo natural, de lo
frondoso y prospero de la naturaleza, de los manjares con que la
misma tierra nos alimenta, de lo cósmico y extrasensorial. Esa fuerza
divina esta en cada uno de nosotros, y tanto somos ángeles como
demonios, simplemente hay que saber de qué lado se está. La historia
y las señales están más que claras, pero poseemos un velo impuesto
desde que nacemos, haciéndonos seguir como borregos todo sin dar la
libre oportunidad a la investigación y a la propia autonomía de la
espiritualidad.
El apocalipsis es el temor con que nos quiere hacer vivir el enemigo,
para tener el control total de nuestra mente y de nuestros actos a
través de un libro, o de una fantasía que se quiere crear en función de
mentes débiles y manejables. Mientras llevemos una vida digna, al
178