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Berlín de 1935 a 1937, donde tuvo la oportunidad de tratar varias ocasiones al canciller Adolf Hitler, al punto que fue condecorado por el mismo Führer por estrechar las relaciones entre los dos países. En 1937 regresa al Ecuador, y no detuvo sus intentos por acercar al Ecuador con el Tercer Reich, y es así como edita las primeras publicaciones nacionalistas ecuatorianas: ¡Hitler ha dicho la verdad! y verdades documentadas. Después de la guerra y a pesar de la propaganda criminal contra Alemania, se mantuvo fiel en la idea de que Alemania había sido combatida por que recurrían verdades duras y puras contra los poderes reales del dinero, el sionismo y las fuerzas ocultas. Persecución al nacionalsocialismo. Sin duda alguna este “democrático” y “anti-nazi” gobierno no pudo menos que perseguir al nacionalsocialismo y a sus partidarios en el Ecuador. Es así como a finales de 1941 y comienzos de 1942 clausura toda la prensa “pro-nazi” del país, cierra colegios, las compañías de origen germano e italiano. Así como los salones y las casas alemanas e italianas, prohíbe toda demostración pública a favor del Eje, y llega al extremo de erigir un campo de concentración en Cuenca para todos los sospechosos de ser “ejistas”. Pero a pesar de todo esto, los “hondos” y “fuertes” apegos de la gran parte de la población ecuatoriana por el movimiento en general y por la Alemania nacionalsocialista seguían estando presentes. Las actividades oficiales cesaron, pero las clandestinas y los sabotajes a favor de la causa NS siguieron desarrollándose hasta el mismo final de la guerra. Por su parte, “los padres de la patria” con otra de sus “típicas payasadas”, en el congreso nacional, comienzan en septiembre de 1940 una serie de pesquisas por medio de un comité organizador para vigilar la penetración nazi en el Ecuador. De la conclusión de este comité saldrá la resolución de: expulsar del país a todo extranjero que se dedicara a actividades ilegales que alienten la causa pro-nazi. 130