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Andrea de Cano
renacer por obra del hombre y de la razón. Parece que si semejante
solución se produce, al nivel que sea, en el planeta tierra, tendrá lugar
por conducto de Alemania”. (Jean Michael A.)
Nuestra fe.
El Integralismo es una estructura ideológica y vivencial basada en la
verdad; un paso hacia un nuevo orden mundial concebido sobre el
eterno orden de la vida, una nueva fe más cercana al principio original
que cualquier otra de las contemporáneas. Pero este acercamiento a la
verdad significa despegarse de toda religión. Como nacionalistas
respetamos toda fe religiosa sin estar limitados por ninguna. La única
“religión” sobre todas las religiones es el fuerte sentido del deber que
nos liga a nuestra sangre, (desde nuestros antepasados hasta los que
están por nacer). También es una fe en Dios como vida, calor y luz,
cuyos mandamientos son inflexibles leyes de la naturaleza, expresión
de la armonía interior de su propio ser en toda fase y en todo detalle de
su manifestación en el tiempo.
De hecho, no hay ni puede haber otra regla de conducta para los
nacionalistas auténticos que “vivir en la verdad”, el amor a la verdad en
todos los tramos y aspectos de la vida, tanto públicos como privados,
es decir, a tono con el orden eterno del universo, realizando cada una
de las tareas que le sean propias al tiempo que cada cual se mantiene
internamente en paz consigo mismo y con todo ser creado. ¿Se
comprende ahora por qué el nacional-socialismo es mucho más que un
movimiento político?
Pero esto conlleva inevitablemente a una ética, la única ética que
puede ir mano a mano con esta fe y que no es otra que una vida
personal y colectiva acorde con la lógica del universo, acorde con las
leyes biológicas y sociales que expresan la voluntad de la naturaleza,
la voluntad de Dios, la finalidad suprema de la creación.
La “religión” de un integralista es, el conocimiento de la naturaleza y la
aceptación de sus leyes, el trabajo amorosamente realizado dentro de
ese orden natural, la lucha cuando sea precisa, la ética moral más
estrictas en pensamientos, palabras y obras, por fidelidad a la verdad y
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