Una vez más, en este curso, en el que celebramos el IV centenario de la muerte de Cervantes, a los
profesores de Lengua nos surge la duda de cómo enfocar la lectura de la gran obra de Miguel de
Cervantes, “Don Quijote de la Mancha”.
Reconocemos que los alumnos no están preparados para comprender su profundidad y
grandiosidad como tampoco lo fuimos nosotros a su edad. Pero también queremos que conozcan los
valores que se encuentran en esta gran obra: el espíritu rebelde y libre del protagonista, el poder de la
imaginación para cambiar aquello que no nos gusta,… Probablemente, ha llegado el momento, ya no
solo de leer una adaptación de esta magnífica obra, sino quizá se nos pueda plantear la posibilidad de
leer una traducción como la realizada por Andrés Trapiello. El autor reconoce “las dificultades de
poner El Quijote en castellano actual al gusto de todos sus lectores, porque cada uno de nosotros trae
un Quijote y un castellano propios en la cabeza. Si me hubiera sido posible, habría tenido en cuenta la
opinión de todos, porque pensar que solo yo iba a tener las soluciones más atinadas sería de tontos.
Por eso mismo no es una tarea que pueda acabarse nunca”.
En el magnífico prólogo escrito por Vargas Llosa a la obra de Andrés Trapiello leemos: “La suya
ha sido una obra de tesón y de amor inspirada en su conocida devoción por el gran clásico de nuestra
lengua. A lo largo de catorce años, a medida que leía y releía El Quijote, ha ido también, de manera
cuidadosa y reverente, buscando equivalentes contemporáneos de palabras y expresiones a las que,
por haberse distanciado de nosotros en el tiempo y el uso, el lector contemporáneo común y corriente
no tenía acceso”. Me uno a la reflexión de Vargas Llosa y añado las palabras, con las que me dedicó
el libro en la Feria del Libro del año pasado, llenas de respeto y reconocimiento al gran escritor:
“Con el permiso de Cervantes”.
En el homenaje realizado este curso a Miguel de Cervantes, hemos querido conocer qué ha
supuesto la lectura de El Quijote para nuestros alumnos de 1º de Bachillerato y para ello, hemos
tomado, como modelo, el magnífico trabajo realizado por nuestro alumno Daniel Tena. Con su
reflexión, leída en la fiesta del libro de nuestro Centro, deseamos que os animéis a conocer las
aventuras y desventuras de don Quijote y Sancho Panza, dos personajes fruto de la imaginación de
nuestro gran autor don Miguel de Cervantes Saavedra.
Guadalupe Fernández Pellín (Profesora de Lengua Castellana y Literatura)
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