Helena, en un acto de razón o de cobardía, me convenció para que dejásemos
de discutir porque ninguna de las dos dos tenía una coartada y sí muchos
motivos para que nos acusaran de ser las asesinas. Sophie hizo una breve
pausa requerida por la presión del momento De este modo establecimos un
acuerdo que nos beneficiaba a las dos: el silencio y el desentendimiento. Así
que fuimos a recoger nuestras mochilas, cerramos la classe de nuevo y le
devolvimos las llaves del laboratorio a Ana, la profesora. Por último bajamos a la
calle como si nada hubiese pasado, intentando aparentar la máxima normalidad.
Pero, ¿Tú crees que Helena llegó a ir al baño? añadió Avril
Yo creo y estoy segura de que Helena no fue al baño porque los baños están
cerrados y la llave está en consejería. En el caso de que hubiese ido, hubiera
tenido que entrar en conserjería a por la llave y no entró en ningún momento,
porque la hubiera sentido. Es más, yo creo que ella no llegó a bajar nunca
porque vino a mi encuentro en las escaleras, por lo tanto estuvo todo el rato en
el laboratorio y asesinó a Desiré.
Una vez hubo realizado esta confesión empezó a llorar desconsoladamente. Por un
lado, se sentía liberada, al quitarse un peso de encima que la atormentaba pero por
otro lado estaba desanimada al haber traicionado a su amiga por lo que eso suponía.
El miedo la invadió.
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