Los tres inspectores dieron por finalizado el interrogatorio y una vez se hubo marchado
Prudencio se dirigieron al laboratorio en busca de nuevos resultados. Sara les estaba
esperando y por la sonrisa que tenía, a pesar de llevar casi cerca de 30 horas sin
dormir, parecía que algo había descubierto:
¡Buenos días! dijo Mariano ¿Cómo está mi investigadora preferida? ¡Por tu
sonrisa no sé si te alegras de verme o es que has descubierto algo nuevo!
¡Espero que sea por las dos cosas!
¡Es por las dos cosas, Mariano! ¡Tú sabes que tu presencia siempre es motivo
de alegría para mí! dijo alegremente Sara pero bueno, vamos a lo que nos
interesa . Te voy a explicar los descubrimientos que hemos realizado desde el
más simple al más complicado. El ADN de la colilla encontrada en el patio del
instituto cerca de la ventana de la ventana abierta del laboratorio no pertenece a
nadie del entorno de la víctima. Hemos comprobado si desde donde estaba la
colilla se hubiese podido lanzar la piedra que hallamos en el laboratorio con el
mensaje encriptado dentro pero es imposible que la piedra pudiese impactar
desde ese ángulo en la ventana y entrar por ella. Por lo tanto la colilla debe
pertenecer a algún transportista que ha ido al centro a descargar alguna cosa o
a saber. Po