EPÍLOGO
En la época actual, se percibe una cierta sensación de insatisfac-
ción social que provoca una gran ansiedad que suele derivar en
conflictos o en el auge de partidos nacionalistas o sectas. Esta in-
satisfacción suele ser la consecuencia de la contradicción que
existe entre las creencias fuertemente asentadas en la sociedad y
la realidad. Es en definitiva una lucha entre nuestra mente y nues-
tra alma, porque aunque de acuerdo al bagaje de creencias que te-
nemos las cosas nos deberían ir bien y estar contentos con nuestro
entorno, sin embargo nuestra alma nos dice que eso no es cierto y
en consecuencia se genera el sufrimiento y la ansiedad. Porque
cuando una mentira es asumida por la mayoría es muy difícil con-
tradecirla sin convertirse en una persona excluida del sistema, y
además pocas personas tienen tiempo o les interesa descubrir la
verdad. Esta situación de contradicción social es debida a que los
seres humanos suelen actuar casi siempre de forma grupal, es de-
cir que tienden a utilizar los mismos códigos éticos políticos o re-
ligiosos para así sentirse más protegidos, sobre todo si los podero-
sos proponen esos mismos puntos de vista. Sin embargo, con el
progreso, la realidad nos obliga a cuestionar esos códigos, pero la
incapacidad para enfrentarse a ellos provoca una angustia que
muchas veces no es entendida por quienes la padecen. Es cierto
que en todas las sociedades hay distintas ideologías o partidos po-
líticos, sin embargo la angustia es mayor cuando aquello que es
aceptado por la mayoría es precisamente lo que está equivocado.
Por eso, este tipo de sensaciones se suelen agudizar al final de los
ciclos históricos, porque cuando muchas personas llevan mucho
tiempo creyendo en cosas equivocadas, y además esas creencias
equivocadas llegan a su máxima expresión de desarrollo, es cuan-
do más contradicción se produce entre las expectativas que se tie-
nen de una cosa y los resultados reales que se derivan de ella. Pe-
ro lamentablemente pocos entienden la contradicción, únicamente
sienten la angustia causada por la contradicción, porque por mie-
do o por ignorancia la mayoría tienden a seguir con las pautas y
prejuicios que han aprendido desde pequeños. A veces esta sensa-
ción de angustia provoca conflictos entre las gente, esto es debido
a que ingenuamente se tiende a pensar que la culpa siempre es de
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