buenas, porque siempre las ha habido, lo que significa es que
comparado con el futuro, la acumulación de accidentes, errores o
actos de maldad, es mucho mayor del que se produce en épocas
posteriores, por lo tanto hay que considerarlo más como una cues-
tión de porcentajes que de valores absolutos.
En principio los dos gráficos parecen semejantes, pero mientras
que el gráfico izquierdo representa el proceso de disminución de
energía, que se ha ido realizando desde el comienzo del universo
y que durará hasta su final, en cambio el segundo gráfico solo re-
presenta el proceso de evolución de la civilización humana, hasta
alcanzar su realización como sociedad adulta del cosmos. Esto
solo llegará cuando la humanidad venza la ignorancia y con ello
también el mal que se deriva de ella, momento en el cual solo
quedará la cultura representada por la luz blanca.
Podría decirse, que la diferencia principal entre la dimensión ho-
rizontal y verticales consiste, en que mientras que los potenciales
horizontales de izquierda y derecha que representan los valores
polares y sexuales, se mantienen constantes a lo largo de todo el
tiempo en un intercambio continuo, en cambio las dimensiones
verticales pasan del polo inferior al otro superior, o dicho de otra
forma, el cosmos se va alejando del atraso y la ignorancia para
dirigirse hacia a la verdad y el bien. Esto significa que es posible
que la injusticia pueda seguir existiendo al formar parte de la di-
mensión horizontal, en cambio el mal desaparecerá por completo,
al pertenecer a la dimensión vertical, un proceso por el que el
cosmos evolucionará desde el mal y la ignorancia hasta la verdad
y el bien. En realidad el mal y los accidentes no son necesarios,
porque únicamente son la consecuencia del error, que a su vez se
derivan de la ignorancia. Esto ocurre porque el universo para po-
derse reciclar necesita olvidar. Como consecuencia del olvido
surge la ignorancia y como consecuencia de la ignorancia surge el
mal, pero el mal no es necesario para la humanidad, por ello, una
sociedad que destierra el error, lógicamente también podrá elimi-
nar el mal. Es decir que podría haber situaciones excepcionales en
las que tenga sentido actuar de forma injusta, pero en cambio el
mal debe ser rechazado por completo al ser la consecuencia del
error.
39