zar la velocidad necesaria para anular la gravedad planetaria y en-
tonces se activaría el sistema centrífugo hasta llegar a su destino.
En el caso de utilizarse este sistema en la luna, la nave tendría que
alcanzar una velocidad de 4.800 km/h, aproximadamente.
EQUILIBRIO DE MASAS
Para conseguir que las masas de las naves se equilibren de forma
adecuada en el espacio, sería conveniente repartirlas de forma
equitativa entre la parte superior e inferior de la estructura.
En el ejemplo número uno podemos ver cómo sería una nave es-
pacial con su masa orientada hacia arriba, igual que ocurre en la
tierra, se puede observar que su centro de gravedad se encuentra
desplazado fuera del eje principal de la estructura. En el ejemplo
número dos vemos como las masas están repartidas por igual,
como si en realidad se tratasen de dos naves idénticas unidas por
su base. También se puede ver como en este caso el eje de grave-
dad representado en rojo coincide con el eje de la estructura, faci-
litándose con ello el manejo de la nave.
LA GRAVEDAD EN LOS PLANETAS
Otra opción que el sistema centrífugo permite para crear grave-
dad, es el uso de los tambores giratorios en los planetas, el siste-
ma sería similar al anterior, pero en este caso en lugar de tratarse
de varios tambores que seguirían una trayectoria paralela con res-
pecto a la estructura, sería un solo tambor, que a su vez estaría
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