MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Page 128

decidió apoyar a dicho alzamiento militar y que se pudo entrevistar con uno de los conspiradores, como era por entonces el coronel Beigbeder. No tardaron en proporcionar voluntarios al bando sublevado. Como anécdota, cabe recordar que un destacamento de las mejaznias formó parte de la Guardia de Franco. Durante la Guerra Civil Española, cada mehala envió dos tábores a la Península que fueron asignados a las diferentes divisiones. A finales de 1938 estaban distribuidos de la siguiente manera: 1º y 3º/Meh.Tetuán en la 53ª División (Aragón); 1º/Meh.Melilla y 1º/Meh.Rif en la 11ª División (Centro); 2º/Meh.Melilla en la 107ª División (Centro); 1º/Meh.Larache en la 18ª División (Centro); 2º/Meh.Larache en la 14ª División (Centro); 3º/Meh.Rif en la 108ª División (Ebro); 1º/Meh.Gomara y 2º/Meh.Gomara en la 83ª División (Ebro). La Mehala no sólo fue una tropa nominalmente al servicio del Jalifa. Fue un cuerpo autóctono, afín al de Regulares, pero más enraizado en el mundo "harqueño" (de las tribus rifeñas) y por tanto, utilizado en aquellas labores que de ser realizadas por la tropa, hubiesen despertado mayores recelos. Su actuación previa a la Guerra fue bastante relevante, tanto en las diferentes Campañas de Marruecos, como en las posteriores operaciones de pacificación. Así, varios tábores participaron en el desembarco de Alhucemas. Básicamente era un cuerpo ligero, con 300 hombres por tábor frente a los casi 500 de los Regulares. Equipada con armamento ligero, era considerada como tropa nativa de choque. 128