MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Page 111
Mi cometido: El control de entradas y salidas de clientes,
controlar al personal del servicio: 5 mujeres musulmanas, 3
camareros, un mozo y el guarda de noche llamado David
Cohen, que era hebreo y fue el que me puso al día en mi
trabajo y por último, llevar la contabilidad del Hotel. Tenía
también un sueldo para mis gastos personales.
Por esas fechas los Estados Unidos tenían una Base Militar
Naval, en la ciudad de Kenitra, entones llamada Port
Lyautey, conjunta con el Ejercito francés, que se encuentra a
unos 80 kilómetros de Alcazarquivir, dentro de su
Protectorado. Los fines de semana solían darles permiso, lo
pasaban en nuestra Zona española, normalmente se iban a
Tánger, o a Larache y un buen número se dejaban caer en
Alcazarquivir, y se alojaban algunos en nuestro Hotel
España.
Venían con muchos dólares en sus bolsillos y lo gastaban en
bares, discotecas y cabaret. Solían ser muy pendencieros,
daban bastantes espectáculos de riñas y borracheras.
Cierto día por la zona de la Estación del Ferrocarril dieron
uno de estos desagradables líos, llegaron a pegarle a un
Policía Español, de aquellos llamados “grises” que era un
buen amigo mío, se llamaba Quintín, que trabajaba en
Intervenciones.
Este buen amigo me enseñaba el sistema de archivo y
clasificación de nombres musulmanes, que es muy complejo
su ordenamiento. Por ejemplo, si un musulmán te dice que
se llama Mohamed…Pues bien es lo mismo como si se
llamara… Hamed, o Ahamed: Equivale a nuestro Manuel,
Manolo o Manolito. A la hora del archivo era un solo
nombre… El de Mohamed. Después vienen los apellidos,
que no son como los del padre y la madre nuestros. El árabe
se conforma como sigue: Su nombre…Seguido del nombre
del padre, y a continuación el nombre del abuelo
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