MIRADAS DEL SUR - BAJO FLORES | Page 25

La población urbana se duplicó. Y fue la clase media, el estrato con mayor desarrollo, en él, crecían los sectores dependientes (empleados, funcionarios, técnicos). A la vez, fue en los centros urbanos donde se acentuó el ascenso social. Sin embargo .la ampliación de las clases medias urbanas y la democratización política del gobierno de Hipólito Irigoyen, la persecución a la lucha obrera no se detuvo. Producto de la represión estatal se produjeron los terribles episodios de La Semana Trágica (1919) y la Patagonia Rebelde (1922) Discriminación y Xenofobia Siempre estuvo presente la paradoja de discursos frente a las oleadas migratorias. Entre el progreso y el temor a la disolución de la nacionalidad argentina. El inmigrante fue visto como disolvente, como chivo expiatorio de los fracasos políticos y económicos del país. Hacia mitad de siglo, a partir de la década de 1930, y en el contexto del proceso de industrialización del país, profundizada durante el Estado Peronista, llegaron a la región pampeana las llamadas “migraciones internas”, trabajadores de las provincias del interior. Ellos comenzaron a ser denominados como “cabecitas negras” y pasando a ser los habitantes de las “villas miserias”. Sin embargo hasta nuestros días los inmigrantes, sobre todos de los países limítrofes como Bolivia, Paraguay, Perú, son blancos de todo tipo de actitudes discriminatorias, “bolita”, “paragua”, son los apodos utilizados de manera ofensiva hacia dichas colectividades. Asimismo, durante la década de los ’90 sectores políticos popularizaron el estigma de que “los extranjeros vienen a sacarnos el trabajo a los argentinos”, son ‘ilegales’, como estrategia frente a los altos niveles de desocupación que vivió nuestro país con la aplicación de las políticas económicas neoliberales.