2. Orientan a las partes (participantementor) sobre los objetivos del programa
y aclaran las expectativas de la relación
(frecuencia, tipo de contacto, etc.).
8. Mantienen buenos vínculos con la familia
y la comunidad. Les explican a los padres
o personas encargadas las características
del servicio y lo que se quiere lograr con la
relación entre el mentor y el participante.
3. Cuidan el proceso de reclutamiento,
pareo, capacitación, apoyo y supervisión
de sus mentores. Además les orientan
sobre el perfil del niño o joven con el que
compartirán.
9. Conocen el trabajo de otras entidades de
la comunidad con las cuales establecen
colaboraciones y alianzas diversas.
10. Si observan algún cambio abrupto en la
conducta de un participante visitan el
hogar o refieren a las agencias pertinentes,
de ser necesario.
4. Tienen una estructura clara de actividades
que se desarrollan entre el mentor y el
participante.
11. Monitorean de cerca el progreso de la
relación mentor-participante. Recopilan
datos de cada participante (al inicio, de
progreso y al final), los analizan y evalúan
el progreso.
5. Duran al menos doce meses y promueven
varios contactos mensuales entre las
partes, incluso durante períodos de
vacaciones.
6. Promueven la interacción y comunicación
entre los mentores.
12. Realizan evaluaciones de sus programas
y de su organización. Hacen uso de la
información para la planific