Ismael Sierra Estrada Nosotros ya sabemos cómo vamos a llegar.”
Resulta que mi hermano se vino con otros hermanos. Y después de la venida de mi hermano, mi hermano Fernando y yo nos fuimos para una comunidad que se llama boca de Yí.
Ahí nos quedamos, y un señor nos dio trabajo. Estuvimos unos meses ahí.
Y dijo mi hermano Fernando:“¿ Por qué no nos vamos para allá para donde vivía mi papá a Guadalajara?”
En este sitio nos quedamos con mi hermano. Porque él ya tenía su mujer.
A pesar que es bueno para vivir, a mí nunca me gustó en ese lado del Vaupés.
Un día no llegué tener más ropa, porque no tenía trabajo. Se me había acabado mis zapatos, todo. Y resolví regresar de nuevo para Miraflores.
Antes de irme para Miraflores estuve en Bogotá. Cogí avión de Mitú a Bogotá. Duré dos meses donde mis hermanos. Luego bajé para Miraflores.
Cuando yo llegué a Miraflores, todo era diferente ya. No había nadie conocido. Ni los Pizarro, ni los Mogollones. Nadie.
Un día me puse a caminar en Miraflores para arriba y para abajo. Y alguien me dijo que don pacho veintiuñas vivía todavía en Miraflores.
Claro don Pacho vivía. Ya era viejito de avanzada edad. Llegué hasta la casa de él, a saludar. Cuando él me miró. Don Pacho me dijo:
“¡ Hola mijito! ¿ Cómo está?”. ¿ Usted vino con su hermano hace años? ¿ O es que acaba de llegar?”
Yo le contesté a pachito:
98