Microhistoria Miraflores 1 | Page 124

Ismael Sierra Estrada
El niño lo aviso que él había visto que un blanco, estaba quemando y que él conocía en que casita vivía al lado de los colonos.
Mi familia y los que vivían en la comunidad, conformaron, como doce personas y fueron hasta la casa del señor. Y lo cogieron y lo llevaron hasta la comunidad de ellos.
O sea que estaba dividido esa vereda en dos sitios: un lado los colonos otro lado los indígenas.
Dentro de su comunidad lo amarraron en un poste y dejaron dos muchachos para que cuidaran.
Y alguno de mis paisanos, ya estaba embriagados de chicha. Y siguieron su actividad, como si fuera normal. Porque al otro día iban a enjuiciar el que había hecho esa maldad a las casas de ellos.
Como a las tres de la tarde, tanto los guardias que había conformado ellos para esa fiesta para que controlara a los borrachos, pusieran orden, durante esa festividad. Se habían ido a la caseta a inspeccionar como estaba la fiesta.
Dejaron encargado con otro muchacho. Para que estuviera pendiente de él que no se escapara. Claro que él estaba amarrado.
Uno de esta persona, era muy conocido del señor. Entonces el señor le dijo a él que lo soltara. Porque de pronto por medio de borrachera lo podían matar.
Un día el muchacho me dijo: lo que ese señor le dijo a él, iba a suceder porque ya estaba decididos a enjuiciarlo a ese señor.
El consejo de autoridades, máxima ley ya había tomado esa decisión. El muchacho ya estaba escuchando todo lo que había determinado ellos.
Por esta razón, este muchacho, decidió soltar al señor. Porque ellos iban a cometer un error muy grande.
Así fue que lo soltó. Y se hizo el loco. Que se había ido a mirar una riña 124