Microhistoria de Miraflores Guaviare
Había mucho movimientos, no era como anteriormente.
Almacenes por cualquier cantidad. Vendedores ambulantes por cualquier cantidad. Mujeres de la vida, habían más de ochocientas. Tiendas por todos lados.
Y plata se veía bastante. Mucha más que en el tiempo que yo estuve cuando era joven.
Cogimos una lancha que iba para caño Tigre. En ese lancha nos fuimos con mi hermana. Toda esta canoa que salía para diferentes veredas salía llena de pasajeros.
Nos metimos hasta caño Tigre, que fue la finca de Pacho Veintiuñas, donde él había construido y criado sus hijos en tiempo de cauchería.
Ahora ese terreno, esas tierras de pacho, era una vereda. Y estaba invadidas por colonos flotantes y ambulantes sembradores de la hoja de coca. Ya no era de Pacho.
Esa noche nos quedamos ahí. Al otro día, yo hablé con el lanchero que nos llevó. Que nos dejara en la bocana de caño Giriza.
El señor nos dejó hasta allá.
Yo conocía todo ese terreno, me acuerdo tanto que la bocana Giriza vivía un paisano de nosotros. Tukano de la familia de Salomón González.
Mi hermano lo había dejado ahí. Porque él fue trabajador de nosotros en la época de cauchería.
Este, antes de regresar su territorio, había vendido a un colono.
Llegamos a este sitio. Salimos hasta la casa del dueño de la finca, y preguntamos donde quedaba la pica que iba, para Giriza. Él nos señaló donde quedaba y en esa pica nos fuimos.
Yo conocí todo esto, desde muy niño. Era donde yo mantenía pescando, además era tierra de nosotros.
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