Mi primera revista | Page 14

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ROMANCE DE LA DEFENSA

DE MADRID

Madrid, corazón de España,

late con pulsos de fiebre.

Si ayer la sangre hervía,

hoy con más calor le hierve.

Ya nunca podrá dormirse,

porque si Madrid se duerme,

querrá despertarse un día

y el alba no vendrá a verle.

No olvides, Madrid, la guerra;

jamás olvides que enfrente

los ojos del enemigo

te echan miradas de muerte.

Rondan por tu cuello halcones

que precipitarse quieren

sobre tus rojos tejados,

tus calles, tu brava gente.

Madrid: que nunca se diga,

nunca se publique o piense

que en el corazón de España

la sangre se volvió nieve.

Fuentes de valor y hombría

las guardas tú donde siempre.

Atroces ríos de asombro

han de correr a esa hora,

si esa mal hora viniere

-hora que no vendrá-, sea

más que la plaza más fuerte.

Los hombres, como castillos;

igual que almenas sus frentes,

grandes murallas sus brazos,

puertas que nadie penetre.