Esta misma mañana ha llegado a la redacción un
juglar con una noticia que ninguno de nosotros
esperábamos.
Dejamos la prueba para que juzguen por ustedes
mismos:
Que por mayo era por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuando es de día
ni cuando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
Tal y como vemos en el texto, los prisioneros también
pueden ser poetas. Seguiremos informando si nos
llegan nuevos romances de este desconocido poeta.
Natalia Apostol
El prisionero es poeta
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