Cree que tu vida merece la pena ser vivida y esa creencia ayudará a crear el hecho digno de ser vivido, así lo expresa William James. La vida, en realidad, es una calle de sentido único, es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
Kierkegaard con su mirada antropológica profunda manifiesta: “la vida debe ser comprendida hacia atrás; pero, debe ser vivida hacia delante”. Ese debe ser el propósito de cada Navidad, valorar y depurar lo vivido y caminar decidido hacia un futuro que a pesar de encontrar muchos obstáculos que acrisolarán tu vida, también se multiplicarán en mil bendiciones que darán sentido a ese caminar.