Mi primera revista Siria tras las Conferencias de Astaná | Page 5

Grupo de trabajo 3 Siria tras las conferencias de Astaná IV. Contexto y evolución por grandes temáticas El conflicto entre Irán y Arabia Saudí Irán y Arabia Saudí son oponentes regionales históricos: a nivel económico, por el dominio de la distribución de fuentes de energía y de los sistemas de distribución y yacimientos como el de South Pars y los dos gaseoductos. A nivel religioso porque Irán es el principal embajador de la rama chiita del Islam mientras que Arabia Saudí representa el sunismo a través del wahabismo. Y por último, a nivel político, porque Arabia Saudí busca derrocar al régimen baaz sirio y colocar un gobierno afín a Riad en vez de a Teherán para reforzar su posición en la región dentro del eje de Jordania, Líbano e Iraq. Transfondo de la Etnia y de la religión Siria es uno de los pocos países de Oriente Medio que permite la libertad de culto, se encuentra muy dividida hoy por razones étnicas y religiosas. El país está gobernado por una minoría chiita alauita en un país principalmente suní que se divide entre moderados que buscan un Estado más liberal, e islamistas y yihadistas que pretenden instaurar diversos regímenes islamistas que entran en el espectro de un Califato Islámico hasta un régimen talibán. Además de esto, el país también tiene presencia kurda y minorías judías y cristianas de diversas confesiones. Con un panorama de fuerzas internas tan heterogéneo, y sobre todo las diferencias dentro de las fuerzas opositoras, es esperable que el apoyo de actores externos sea igual de diverso. Astaná como un intento diferente de conseguir la paz Si algo se puede destacar de las Conferencias de Astaná es su singularidad. Por primera vez se han eliminado de la ecuación de la negociación a actores externos importantes y tradicionales como Estados Unidos o la Unión Europea. Junto a esto, el fracaso de los encuentros de Ginebra y la designación de Astaná, capital de Azerbaiyán, antigua República Soviética, como lugar para celebrar las cumbres revelan no sólo un cambio de poder en el equilibrio de fuerzas del conflicto hacia las potencias aliadas del gobierno de al-Assad, sino que también pueden suponer un cambio en una escena internacional en la que las grandes potencias occidentales ya no tengan tanto peso político como antes. 5