Mi primera revista Siria tras las Conferencias de Astaná | Page 15

Grupo de trabajo 3 Siria tras las conferencias de Astaná Sería complicado aludir a que existe un motivo étnico detrás del conflicto sirio, pues el único que se podría poner sobre la mesa es el de los kurdos, que se consideran diferentes al resto de la población siria cultural, histórica, social y políticamente, y por tales motivos entraron en el conflicto sirio, para reclamar su independencia. Prueba de ello es que ni apoya ni es apoyado, al menos de manera completa, por ninguno de los dos grandes bandos, el régimen sirio y los rebeldes del Ejército de Liberación Sirio, ni sus aliados. El único que los apoya es Estados Unidos, pero sólo en el marco de la lucha contra el DAESH, por lo que no presta su ayuda por los reclamos de independencia de los kurdos. Es por ello que el aspecto étnico no toma un papel relevante en el conflicto sirio, aunque sí lo hace para los kurdos, pues es su principal motivación para haber entrado en la guerra ya que reclaman su independencia en base a su concepción étnica y todo lo que ello conlleva y engloba. La diversidad religiosa en Siria, representativa de Oriente Medio : El islam es la religión principal del Oriente Medio. Se divide principalmente entre dos ramificaciones: sunitas y chiitas. Las diferencias doctrinarias que ambas corrientes son profundas y constituyen el nudo de buena parte de las rivalidades políticas actuales. Los chiitas se concentran en Irán, Iraq y algunas partes de Asia Central. Lo profesan entre el 10 y 15% de los musulmanes. Los alauitas son una rama chiita que tiene una visión particular de los fundamentos del islam, por lo que muchos musulmanes los consideran herejes. En Siria, pese a ser minoría, tiene el control político y económico del Estado. Bashar al-Assad pertenece a esta rama chiita. Los sunitas son la rama musulmana más numerosa en el mundo (80%). Están divididos, a su vez, en diversas tendencias, desde las más moderadas hasta las más extremas. El wahabismo es la corriente del sunismo más estricta y conservadora (es la religión oficial de Arabia Saudita). El Estado Islámico forma parte del movimiento wahabita que pretende formar un Califato Musulmán y utiliza niveles de violencia basados en el yihad (que representa la obligación de guerra santa). Los chiitas fueron brutalmente reprimidos durante el régimen de Saddam Hussein. Después de la invasión en 2003 se instauró un nuevo gobierno en Irak dominado por árabes chiitas, por lo que éstos empezaron a perseguir a los suníes para ajustar cuentas por la represión sufrida. Muchos suníes se sublevaron, llevando el país a una guerra civil sectaria, y entre los grupos armados, el más feroz fue el Al Qaeda iraquí, el antecesor del Estado Islámico. Los judíos están asentados en Israel y mantienen conflicto territorial con Palestina. Al-Asad es para el Estado judío un enemigo jurado, pero uno que, al menos hasta el inicio de la revuelta en 2011, garantizaba el control del territorio y los arsenales sirios. Los cristianos ortodoxos son una minoría importante en Siria. Han mostrado hasta ahora apoyo para mantener el régimen de Assad, aunque sólo sea porque temen la alternativa. El conflicto en Siria involucra en su esencia problemas religiosos y étnicos históricos en el Oriente Medio. Entre ellos destacan los conflictos entre suníes contra chiíes en Irak y Siria; la proclamación del Califato Musulmán por el Estado Islámico de origen wahabita/sunita; los combates entre los terroristas y los kurdos por mantener el territorio obtenido; la tensión entre Israel y Siria, por ser aliada de Irán y recibir apoyo de Hezbolah, entre otros. 15