Actitudes creativas de los niños y niñas.
El asombro manifestado a través del interés por su medio que le
hace descubrir algo nuevo todos los días.
La alegría no deja lugar al aburrimiento, expresa un estado de
maravillada curiosidad. Los primeros meses y años de su vida
pueden compararse con un emocionante viaje de exploración.
Las y los niños perciben mucho, pero todavía no comprenden la
plétora de impresiones, la curiosidad es estimulada sin cesar, el
asombro del niño o niña resulta ser el impulso para pensar, hablar y
preguntar.
Con tales premisas, el contacto con una niña o con un niño
asombrado puede considerarse un elemento que fomenta la
creatividad.
La actitud interrogante constituye una nueva dimensión de
comportamiento espontaneo al igual que el asombro, es
consecuencia de una intensa curiosidad dirigida hacia la adquisición
del lenguaje.
A la edad de un año y medio el niño o la niña descubre objetos que
tienen nombres y formulan preguntas ¿Qué?, culmina más o menos
a los tres años, la intensidad de la interrogación da lugar a un
considerable incremento del vocabulario.
La segunda edad interrogativa, que culmina a los cuatro y cinco
años, se caracteriza por las preguntas ¿Por qué?, con las cuales el
niño o niña pide información de índole primordialmente condicional,
final y motivacional.
Las y los niños han de ser estimulados una y otra vez, de tal suerte
surja de una actitud interrogativa que perdure más allá de la niñez