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Problemas de drogadicción y alcoholismo a respuesta no es fácil debido a la exis- tencia de algunos conceptos erróneos, muchos prejuicios y bastante falta de conocimiento. Por otra parte, alrededor del tema se mueven intereses familiares e incluso sociales, y la negación del he- cho no existe sólo por parte de su protagonista: a veces los parientes se nie- gan a reconocer que tienen en la familia a un “vicioso.” La actitud general ante el problema oscila entre una crítica despiadada y una comprensión benevolente: o bien los borrachos son degenerados que deberían estar en la cár- cel o el manicomio, o bien son cómicos que en realidad no le hacen daño a nadie y lo mejor es no darles tanta impor- tancia. Ambas actitudes soslayan el núcleo del problema.n primer lugar, es indispensable definir y enfocar el tema en forma apropiada. No todos los que beben en exceso son alcohólicos, e incluso hay diversas formas y tipos de al- coholismo y alcohólicos. Lo que los hechos parecen con- firmar es que los alcohólicos son aquellos que beben con culpa, generalmente inconsciente. Suelen dar explicacio- nes, como que beben para mitigar el excesivo calor o el frío, o para calmarse luego de un supuesto disgusto que acaban de tener, o para aplacar su sed. Difícilmente admi- ten que beben porque les gusta, y explican cuando nadie les pide que expliquen nada.ay que referirse primero a las personas abstemias, aquellas que por razones de prefe- rencia, religión, cultura o principios personales no beben alcohol. Luego están quienes beben moderadamente, y aunque se emborrachen en alguna ocasión especial deben ser considerados como bebedores sociales. Quienes be- ben con mucha frecuencia y en cantidades inmoderadas pueden ser llamados bebedores excesivos, y en sucesivas etapas bebedores problema. Muchos de ellos tendrían que reconocer que se encuentran al borde del abismo: de allí al alcoholismo hay apenas un paso.n alcohólico, entonces, podría definirse como la persona que padece el ansia irre- frenable de beber y no tiene la posibilidad de abstenerse, es decir, que una vez que inicia la ingesta no puede dete- nerse aunque se lo proponga. Esto puede llegar a estar vinculado a una posible predisposición genética. Pero lo peor está señalado por la imposibilidad de abstenerse: si la persona pasa un período de abstinencia, llega un momento en que no puede mantenerse por más tiempo sin beber; ineludiblemente reincide en la bebida, y una vez que la prueba sólo se detendrá cuando rompa el nivel de toleran- cia física.mbién hay personas que, sin llegar a esos extre- mos, tienen una dependencia psicológica con el alcohol: los denominados adictos al alcohol. En este caso, la termi- nología es equivalente, dependientes o adictos no pueden dejar el alcohol en forma espontánea, carecen de fuerza de voluntad para hacerlo. Otro caso es el de aquellos que llegan a una etapa en la c fernando palomo . (04/04/17). drogas y alchool. 2018, de manantiales Sitio web: http://www.manantiales.org/ drogas_alcohol.php 13