Si te quemas la piel con un producto químico como la lejía o ácido, se trata de una quemadura química. Para tratar este tipo de quemadura, debes seguir las siguientes recomendaciones:
Elimina los productos químicos de la piel, poniendo el área afectaa bajo el agua corriente fría durante 20 minutos o más. Si el producto químico es en polvo, como la cal, sacúdela para eliminarla de la piel antes de poner la zona bajo el agua.
Quítate cualquier joya o ropa que haya sido expuesta al producto químico.
Aplica una toalla húmeda para ayudar a mitigar el dolor producido por la quemadura.
Cubre la piel quemada con un paño seco, y limpio, a ser posible esterilizado.
Si notas que se incrementa la sensación de quemado, vuelve a lavar la zona unos minutos más.