Al tratar hemorragias, siempre debes consultar a un médico en los siguientes casos:
La hemorragia no para de sangrar
La lesión es muy grande o muy profunda.
Hay algo incrustado en el corte.
La herida es en una arteria o en una articulación.
La herida está muy roja, inflamada y duele mucho o le sale pus (puede estar infectada).
La herida es en una antigua lesión que parece estar infectada.
La herida fue causada por una picadura (todos las mordeduras de animales o humanas requieren atención médica).