Los principales elementos del botiquín que siempre deben formar parte del contenido de tu botiquín de primeros auxilios en caso de emergencia son:
Tiritas, en una variedad de diferentes tamaños y formas para detener hemorragias.
Apósitos de gasa estéril pequeños, medianas y grandes.
Al menos dos apósitos estériles para ojos.
Vendajes triangulares.
Rollos de vendas.
Imperdibles.
Guantes estériles desechables.
Pinzas.
Tijeras.
Toallitas húmedas de limpieza sin alcohol.
Cinta adhesiva.
Termómetro, preferiblemente digital.
Crema para erupciones de la piel tales como la hidrocortisona o la caléndula.
Crema o spray para aliviar las picaduras de insectos y picaduras de insectos.
Crema antiséptica.
Los analgésicos tales como paracetamol o paracetamol infantil para los niños, aspirina (que no debe administrarse a niños menores de 16 años), o ibuprofeno.
Medicamentos para la tos.
Comprimidos descongestionante o un aerosol nasal.
Comprimidos de antihistamínicos.
Agua destilada, para la limpieza de heridas y lavado ocular.